
Los jóvenes no sueñan con el coliving. Sueñan con el THC
Los jóvenes no sueñan con el coliving. Sueñan con el THC
Herrera en COPEestrena sección semanal para tomarle el pulso a la sociedad española, y Jorge Bustos ha elegido a Andrés Medina, director general de Winston, para hacerlo. Primer tema: la vivienda. Primera conclusión: no es un problema inmobiliario. Es bastante más serio.
Lo primero fue presentarse. Medina, con trayectoria en Metroscopia y en Moncloa, explicó de dónde sale el nombre de la casa: Winston Smith, Winston Churchill y el Winston de Pulp Fiction, el que llega, mira el desastre y lo resuelve. Datos para entender, método para insistir y ganas de solucionar problemas. Con esa carta de presentación, tocaba empezar por el más gordo.
De dos a casi cinco
Al inicio de la legislatura, en 2023, dos de cada diez españoles señalaban la vivienda como problema en el CIS. Hoy se acerca a la mitad. Pero Medina apuntó un matiz que suele perderse: como problema del país, la alarma es casi unánime; como problema personal, afecta directamente a unos tres de cada diez. Salvo si vives de alquiler. Entre los inquilinos, la cifra se dispara hasta casi el 75%. La vivienda preocupa a todos. Duele a algunos.
THC: trabajo, hijos y casa
Hay un discurso muy extendido según el cual los jóvenes ya no quieren lo de siempre: que prefieren alquilar, compartir, no atarse. Medina lo desmontó con datos. Seis de cada diez jóvenes prefieren comprar antes que alquilar, y dos de cada tres quieren tener al menos dos hijos. Lo resumió con una fórmula que da para camiseta: el sueño de nuestra juventud es el THC, trabajo, hijos y casa.
El problema no es el sueño. Es el despertar. Casi la mitad de los españoles de entre 26 y 34 años sigue en casa de sus padres, según el INE. Y, como recordó Medina citando al Consejo de la Juventud, uno de cada tres jóvenes que vive de alquiler comparte piso por pura necesidad, porque pagarlo en solitario se come prácticamente un sueldo entero. El coliving, a esas edades, no es un estilo de vida. Es lo que hay.
La herencia o la lotería
Casi nueve de cada diez españoles quieren vivir en una casa propia, y en eso no hay brecha generacional. Lo que cambia es el camino. La generación que pudo comprarse hasta tres casas está empezando a traspasar ese patrimonio a la siguiente, y quienes no tienen esa red son, sin duda, los que peor lo tienen. Cuando la esperanza se desplaza hacia la herencia o el azar, advirtió Medina, el sistema pierde una de sus funciones más importantes: compensar la desigualdad de cuna.
Del bolsillo a las urnas
Y eso acaba en política. Los jóvenes de hoy son menos fieles a un partido y votan más según el estado de ánimo y la sensación de desamparo, con especial intensidad entre los hombres jóvenes. Bustos y Medina recordaron el clima de frustración que precedió al 15-M. Las comparaciones nunca son exactas, pero hay climas que se reconocen.
Medina lo cerró con una frase que merece quedarse: un país que deja atrás a una juventud sin casa no tiene un problema inmobiliario, tiene un problema de confianza y de herencia en la democracia.
Así empieza la sección. Mismo día, misma hora, cada semana. Con datos.
Herrera en COPEestrena sección semanal para tomarle el pulso a la sociedad española, y Jorge Bustos ha elegido a Andrés Medina, director general de Winston, para hacerlo. Primer tema: la vivienda. Primera conclusión: no es un problema inmobiliario. Es bastante más serio.
Lo primero fue presentarse. Medina, con trayectoria en Metroscopia y en Moncloa, explicó de dónde sale el nombre de la casa: Winston Smith, Winston Churchill y el Winston de Pulp Fiction, el que llega, mira el desastre y lo resuelve. Datos para entender, método para insistir y ganas de solucionar problemas. Con esa carta de presentación, tocaba empezar por el más gordo.
De dos a casi cinco
Al inicio de la legislatura, en 2023, dos de cada diez españoles señalaban la vivienda como problema en el CIS. Hoy se acerca a la mitad. Pero Medina apuntó un matiz que suele perderse: como problema del país, la alarma es casi unánime; como problema personal, afecta directamente a unos tres de cada diez. Salvo si vives de alquiler. Entre los inquilinos, la cifra se dispara hasta casi el 75%. La vivienda preocupa a todos. Duele a algunos.
THC: trabajo, hijos y casa
Hay un discurso muy extendido según el cual los jóvenes ya no quieren lo de siempre: que prefieren alquilar, compartir, no atarse. Medina lo desmontó con datos. Seis de cada diez jóvenes prefieren comprar antes que alquilar, y dos de cada tres quieren tener al menos dos hijos. Lo resumió con una fórmula que da para camiseta: el sueño de nuestra juventud es el THC, trabajo, hijos y casa.
El problema no es el sueño. Es el despertar. Casi la mitad de los españoles de entre 26 y 34 años sigue en casa de sus padres, según el INE. Y, como recordó Medina citando al Consejo de la Juventud, uno de cada tres jóvenes que vive de alquiler comparte piso por pura necesidad, porque pagarlo en solitario se come prácticamente un sueldo entero. El coliving, a esas edades, no es un estilo de vida. Es lo que hay.
La herencia o la lotería
Casi nueve de cada diez españoles quieren vivir en una casa propia, y en eso no hay brecha generacional. Lo que cambia es el camino. La generación que pudo comprarse hasta tres casas está empezando a traspasar ese patrimonio a la siguiente, y quienes no tienen esa red son, sin duda, los que peor lo tienen. Cuando la esperanza se desplaza hacia la herencia o el azar, advirtió Medina, el sistema pierde una de sus funciones más importantes: compensar la desigualdad de cuna.
Del bolsillo a las urnas
Y eso acaba en política. Los jóvenes de hoy son menos fieles a un partido y votan más según el estado de ánimo y la sensación de desamparo, con especial intensidad entre los hombres jóvenes. Bustos y Medina recordaron el clima de frustración que precedió al 15-M. Las comparaciones nunca son exactas, pero hay climas que se reconocen.
Medina lo cerró con una frase que merece quedarse: un país que deja atrás a una juventud sin casa no tiene un problema inmobiliario, tiene un problema de confianza y de herencia en la democracia.
Así empieza la sección. Mismo día, misma hora, cada semana. Con datos.